Notas musicales para impulsar la educación

20160427 Barenboim 7 desenf y pixEs llamativo ver a un grupo de niños de cuatro años, sentados en círculo y completamente concentrados, ante una educadora que les explica cómo se saca un violín de su funda y cómo se coloca bajo la barbilla para tocarlo. Y que luego esos niños se levanten, se coloquen en las marcas pegadas en el suelo ante cada funda de violín, abran primero una cremallera, luego otra, saquen el instrumento y lo sujeten entre la cabeza y el cuerpo, siguiendo atentamente las instrucciones, es digno de asombro. La escena se produjo el miércoles en el CEIP Andalucía, donde tuvo lugar la segunda convivencia anual entre los tres colegios del Polígono Sur en los que la Fundación Barenboim Said imparte desde hace cinco años sus talleres de música: el propio colegio Andalucía y los CEIP Giménez Fernández y Paz y Amistad.

El proyecto entronca con la filosofía del CEIP Andalucía, una forma de educar que no se conforma con inculcar conocimientos, sino que intenta aportar valores al alumnado de un barrio en exclusión social, donde los problemas de las familias (carencias educativas, paro, pobreza y enfermedades asociadas a esta situación) suponen un lastre para el desarrollo de los niños y niñas. Para eso existe un Plan Educativo de Zona, fraguado en el Plan Integral que la comisionada para el Polígono Sur desarrolla en el barrio, que permite adaptar los sistemas de enseñanza a las necesidades del aula. El CEIP Andalucía, por ejemplo, ha creado una comunidad de aprendizaje que implica a las familias, por eso ayer, además de músicos de la Fundación Barenboim Said y profesorado, había padres y madres en las aulas viendo a sus hijos tocar el violín o la percusión, escuchar cuentos musicales, bailar, jugar al ritmo de la música o cantar.

20160427 Barenboim 10 desenf y pixLa actividad, en la que participaba en torno a medio centenar de niños, constaba de sesiones de iniciación al violín, percusión corporal y rítmica, canto coral y un cuentacuentos musical, según explicaba su coordinador, Joseph Thapa. Para mezclar al alumnado de los tres colegios participantes, cada cole dividió al suyo en cuatro grupos colocándoles etiquetas de cuatro instrumentos: violín, flauta, xilófono y maracas, en las que también figuraba el nombre de cada alumno, para que los del mismo grupo de cada cole fuesen juntos a los talleres. Estas convivencias que reúnen al alumnado de los tres coles del Polígono Sur que participan en los talleres se realizan dos veces al año, a mediados y a final de curso. Durante el curso, los profesores de música acuden a los centros cuatro días a la semana.

El taller de violín del que se ocupaba Sandra Cote era muy curioso porque permitía a los pequeños coger los instrumentos desde el principio y acompañar a la monitora en canciones infantiles como Debajo un botón. El de percusión corporal, a cargo de Vicente López, y el de canto coral, que comandaba Juan Manuel Barahona, se basaban en juegos de aprendizaje y aprovechaban los cambios de música para correr, saltar o tocar instrumentos de percusión como xilófonos o platillos; o soplar fuerte un pañuelo de papel para comprobar que se queda pegado a la pared por la fuerza del aire expulsado de los pulmones. Estirarse con las notas graves y bajar al suelo con las agudas, o hacer silbar a un globo eran otros de los ejercicios con los que los profesores explicaban conceptos musicales a los chavales. Ya en plan más relajado, la cuentacuentos Lilia Kiryukhina hacía participar a los niños en historias como la de Los músicos de Bremen, antes de repartirles láminas para colorear.

20160427 Barenboim 13Los talleres musicales son una oportunidad de introducir al alumnado en una disciplina creativa que, aunque divertida, es también una forma de potenciar la autoestima, de abrir el horizonte de interés de los menores, o de inculcarles buenos hábitos y educación en valores, tales como el respeto y el trabajo en equipo. Se trata de formas de enseñanza adaptadas a lo que demandan estas aulas, iniciativas experimentales, novedosas, con las que se pretenden mejorar los resultados de los centros escolares.

La fundación pública Barenboim Said imparte clases a unos 2.600 alumnos y alumnas andaluces de 23 colegios públicos andaluces, entre ellos los tres del Polígono Sur.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s